Pregunta: Una mujer
de cincuenta y dos años de edad, tiene perdidas de sangre durante tres días en
abundancia, y el resto del mes en pequeñas cantidades. ¿Se considera esta sangre
como la menstruación, teniendo cincuenta y dos años de edad?
Teniendo en
cuenta que esto puede ocurrir durante un mes, y a veces con dos o tres meses de
intermitencia. ¿Debe realizar la oración obligatoria (Fard) durante la
pérdida de sangre? Y ¿Puede realizar oraciones voluntarias durante este periodo,
como la oración nocturna y las optativas (Sunnah) antes y después del
Fard?
Respuesta: Este fenómeno que ocurre a esta mujer se considera como
una situación excepcional, debido a su edad avanzada y el carácter inestable de
su duración. Es sabido por experiencia y por una narración de ‘Aishah
Esta sangre, tal
como consta en la pregunta, se considera como una menstruación continuada o
metrorragia (Istihádah) a efectos de los ritos, lo cual no impide
continuar rezando, ayunando y mantener relaciones íntimas conyugales, según la
opinión de la mayoría de los eruditos.
Entonces la mujer
debe, en este caso, realizar la ablución para cada oración, mientras sufre este
fenómeno, utilizando toallas higiénicas femeninas durante la
oración.
Así lo recomendó El Profeta
Muhammad
respecto a la mujer con metrorragia,
diciéndole:
“Realiza la
ablución para cada oración.”
(Hadíz
transmitido por Bujári)
Sheíj Ibn
Báz