El
Reglamento Relacionado con el Festejo del Día de
Pregunta:
El día veintiuno de
marzo de cada año nosotras festejamos el día de la madre.
Suele celebrarlo toda la gente.
¿Tal hecho es licito
(Halál)
o ilícito
(Harám)?
Respuesta:
Todas las fiestas que
no coinciden con lo estipulado en
Nosotros sólo
celebramos las dos fiestas reconocidas por todos los musulmanes;
‘id
Al Fitr
(fin del mes de
Ramadán)
e ‘id
Al Adha (fiesta del sacrificio), además del feriado semanal del
viernes. A parte de las tres
festividades anteriores no existe ninguna fiesta en el Islam. Cualquier otra festividad que sea establecida es
considerada una innovación, rechazada por
, tal como consta en
el Hadíz
del Mensajero
Muhammad
en el que
dijo:
“Quien innova en el Islam, algo que no
existía, le será rechazado.”
Quiere decir
rechazado por Allah y se devuelve esta innovación a quien la había
sugerido.
En otro
Hadíz
el
Profeta Muhammad dice:
“Quien hace algo que
no pertenece a nuestra doctrina, le será rechazado.”
Por consiguiente,
teniendo en cuenta las anteriores pruebas, la celebración
mencionada en la pregunta -llamada festividad del día de la madre- no es lícita.
No se debe festejar, ni mostrar ambiente festivo, ni aglomerarse en los
comercios para adquirirlos regalos que sugieren los no musulmanes en
esta ocasión.
El deber de todo
musulmán es sentirse orgulloso de su religión y limitarse a lo
dictado y aceptado por Allah y Su Mensajero, sin añadir ni sustraer
nada. El musulmán debe tener una personalidad propia acorde a
y no adoptar
las modas inventadas por no musulmanes. Más
bien, debe ocurrir que sea el musulmán quien guíe a los demás, y
no a la inversa. Que sea un ejemplo a seguir y no sea él seguidor de los
demás, ya que dispone -gracias a Allah- de una legislación divina y
completa que incluye todos los aspectos, como dice Allah
en El
Corán:
“Hoy os he perfeccionado vuestra
religión, he completado Mi gracia sobre
vosotros y he dispuesto que el Islam
sea vuestra religión.” (Al Má'da,
5:3)
La madre merece
celebración y reconocimiento por sus sacrificios todos los días, y no sólo UN
día al año. En el Islam la madre es muy respetada y los
hijos tienen severas obligaciones hacia sus madres, a las que deben cuidar y
obedecer; siempre y cuando la madre les pida a sus hijos algo que no
conduzca a la desobediencia a las órdenes de Allah y salga fuera de lo
permitido en el Islam. Esto es aplicable en todas las circunstancias, lugar
y tiempo.
Sheij Ibn ‘Uzaímin