Declaraciones de Justicia y
Equidad
1. El Poeta alemán, Göethe[1], dijo: ‘He buscado en la historia el paradigma del
hombre y lo he encontrado en el profeta árabe
Muhammad’.
2. El profesor Keith Moore[2], dijo en su libro: "The
Developing Human": Es evidente que estas
declaraciones deben haberse presentado a Muhammad a través de Dios, o Al-láh, ya
que mucho de este conocimiento no fue descubierto hasta muchos siglos más tarde.
Esto prueba que Muhammad debe haber sido un mensajero de Dios o Al-láh’. Luego
dijo: ‘No tengo dificultades en aceptar que es una inspiración o revelación
divina, lo que lo ha llevado a hacer esas
declaraciones’.
3. El Dr. Maurice Bucaille[3], dijo en su libro: "The
Qur'an
and Modern Science":
‘Un
examen totalmente objetivo del Corán a la luz del conocimiento moderno, nos
lleva a reconocer la coincidencia entre ambos, como ya se ha visto en repetidas
ocasiones. Nos hace considerar impensable que un hombre de la época de Muhammad
haya sido el autor de esas afirmaciones, teniendo en cuenta el grado de
conocimiento de esos tiempos. Esas consideraciones son parte de lo que le da un
lugar único a la Revelación Coránica, y obliga al Científico imparcial a admitir
su incapacidad para proveer una explicación basada exclusivamente en el
razonamiento materialista’.
4. Annie Besant[4] en 'The Life and Teachings of Mohammad’, dijo: Es
imposible para cualquiera que estudie la vida y carácter del gran Profeta de
Arabia, quien sabia como enseñar y vivir, sienta no menos que veneración por el
poderoso Profeta, uno de los grandes mensajeros del Supremo. Y aunque muchas de
las cosas que he expresado le resulten familiares a tantos, aun así yo misma
siento, en cada ocasión que lo releo, un nuevo modo de admiración, un nuevo
sentido de veneración al gran Maestro árabe’.
5. Dr. Gustav Weil en 'History of the Islamic Peoples'
dijo: ‘Muhamad era un brillante ejemplo para su gente. Su carácter era puro e
inmaculado. Su hogar, su vestimenta, su comida –estaban caracterizados por una
rara simplicidad. Tan pocas pretensiones tenía que no aceptaba recibir ningún
tipo especial de reverencias, ni tampoco algún servicio de sus sirvientes que él
mismo pudiera hacer. Era accesible para todos en todo momento. Visitaba a los
enfermos y estaba repleto de solidaridad para con todos. Ilimitada era su
benevolencia y generosidad como también su ansioso cuidado por el bienestar de
su comunidad.’[5]
6. Maurice Gaudefroy dijo: ‘Muhammad era un Profeta, no
un teólogo, un hecho tan evidente que uno se resiste a declararlo. Los hombres
que lo rodeaban y que constituían la influencial élite de la comunidad Musulmana
original, lidiaban con tener que obedecer la ley que él había proclamado en el
nombre de Dios y con seguir su consejo y ejemplo’.'[6]
7. Washington Irving[7] dijo: ‘Sus triunfos militares no despertaron en él ni
orgullo ni vanidad como lo hubieran hecho si se hubieran visto afectados con
propósitos egoístas. En el tiempo de mayor poder él mantuvo la misma simplicidad
en modales y apariencia que en sus días de adversidad. Muy lejos de adoptar un
estado majestuoso, se molestaba si, al entrar a una habitación, se le mostraba
algún testimonio inusual de respeto‘.[8]
8. El Marqués de Dufferin dijo: ‘Es por la ciencia
musulmana, el arte musulmán y la literatura musulmana que Europa tiene una deuda
por haber logrado salir de la oscuridad de la Edad Media.'[9]
[1]
Escritor y
científico alemán. Escribió poesía,
drama y novela. También dirigió investigación científica en varios campos, como
la botánica, y ocupó varias posiciones gubernamentales.
[2]
Fue
Presidente de la Asociación canadiense de Anatomía, del
Departamento de anatomía y biología celular,
de la Universidad de
Toronto.
[3]
Dr.
Maurice Bucaille
cirujano francés eminente, científico, estudioso y autor de ‘‘La Biblia, El
Corán y la Ciencia.''
[4]
Teosofo inglés, filósofo, y figura política que
defendió la autonomía y las reformas
educativas en la India.
[5]
Enciclopedia de
Sirah, por Afzalur-Rahman
[6] ibid.
[7]
Escritor famoso.
Murió en
1859.
[8]
Enciclopedia de
Sirah, por Afzalur-Rahman
[9] ibid.