5. LA METODOLOGÍA DE LOS SABIOS PARA LA AFIRMACIÓN DE LAS CREENCIAS
Respuesta a quienes
dicen que no pueden utilizarse los ahâdîz al âhâd como prueba con
respecto a la ‘aqîdah
Los sabios
refutaron desde distintos puntos de vista a aquellos que no aceptan los
ahâdîz al âhâd (Término con el que se designa todo hadîz en
general que no reúne las condiciones del hadîz mutauâtir) como prueba
sobre la ‘aqîdah:
1. Decir que no
pueden usarse los ahâdîz al âhâd para confirmar la ‘aqîdah es una
opinión innovadora que carece de fundamento en la sharî'ah. Este
tipo de opinión es totalmente rechazada.
2. Opinar que los
ahâdîz al âhâd no pueden usarse como prueba, es en sí mismo una forma de
‘aqîdah (una doctrina). Según su propia metodología, esta doctrina
requiere de una prueba terminante que prohíba basarse en los ahâdîz al
âhâd, pero tal prohibición no existe.
3. Si hubiere una
prueba terminante de que no pueden usarse los ahâdîz al âhâd para
demostrar temas de la ‘aqîdah, los Sahâbah habrían sabido
esto y lo habrían declarado abiertamente, igualmente hubieran hecho los
salaf virtuoso que les sucedieron.
4. Esta opinión es
contraria a la metodología seguida por los Sahâbah, cada uno de ellos aceptaba lo que otro le
transmitía acerca de las palabras y acciones del Mensajero de Allah
y las consideraba
totalmente ciertas. Ellos no rechazaban lo que su hermano les había transmitido
con el argumento de que se trataba de un hadîz al
âhâd.
5. Las pruebas que
indican que es un deber aceptar las evidencias del Corán y la Sunnah se
refieren a la ‘aqîdah y a los preceptos legales (ahkâm).
Particularizar que estas pruebas mencionadas en los ahâdîz al âhâd se
refieren solamente a los ahkâm y no a la ‘aqîdah carece de total
fundamento.
6. Allah le
ordenó a Su Mensajero
que transmitiera
el Mensaje claramente. Se sabe que la transmisión clara del Mensaje es una
prueba firme que se establece para que aquellos a quienes se les está
transmitiendo el mismo puedan alcanzar el verdadero conocimiento. Si a través de
una sola transmisión no fuese suficiente para alcanzar el conocimiento, no se
habría llevado a cabo la transmisión. La prueba sólo puede establecerse cuando
alcanza el nivel de certeza.
7. La conclusión de
esta opinión sería que nosotros no debemos tomar los ahâdîz al âhâd en
absoluto como fundamento para temas relacionados con la ‘aqîdah luego de
que los Sahâbah los escucharon
directamente del Profeta
, porque hasta que
los ahâdîz se compilaran en libros sólo se transmitieron en forma de
ahâdîz al âhâd, y los ahâdîz al mutauâtir eran muy pocos
(hadîz transmitidos por numerosos narradores en cada generación, hecho
que imposibilita su falsedad). Incluso también opinaron que los ahâdîz al
mutauâtir no servían para alcanzar el conocimiento porque al transmitirlo un
sabio pasaba a ser un hadîz al âhâd.
8. Esta opinión
implicaría que debemos dejar de obrar acorde a los ahâdîz al âhâd en
temas de ‘aqîdah y obras, porque si nosotros los rechazamos para basarnos
en temas de ‘aqîdah ¿cómo podemos aceptarlos para basarnos en los
ahkâm?
9. Los sabios no
estuvieron de acuerdo con esta opinión, como pensaba el Sheij
Shaltût. Dijeron textualmente el Imâm Mâlik y Al
Shâfi'i, los seguidores de Abu Hanîfah y Daûd bin ‘Ali
y sus seguidores como Ibn Hazm: que la transmisión a través de una
sola persona confiable es suficiente para alcanzar el conocimiento verdadero.
Esto también lo afirmaron Al Husain ibn ‘Ali Al Karâbîsi, Al Hâriz bin
Asad Al Muhâsibi y Al Qâdi Abu Ia'la entre otros sabios
Hanbalis.
Creencias que son
confirmadas por los ahâdîz al âhâd:
Antes de concluir
esta discusión, nosotros enumeraremos las creencias que ellos rechazan por que
se basan en los ahâdîz al âhâd:
1. La
Profecía de Adán
y otros Profetas
de los que sus Profecías no están mencionadas en el Corán.
2. La
supremacía de nuestro Profeta Muhammad
por encima de
todos los Profetas y Mensajeros.
3. La
intercesión mayor del Profeta
en el
mahshar (lugar de reunión en el Día de Juicio, donde el
Profeta
intercederá para
que comencemos a ser juzgados).
4. La
intercesión del Profeta
para los miembros
de su nación que hayan cometido pecados mayores.
5. Todos
los milagros del Profeta
aparte del Corán,
como la partición de la luna. Aunque esto se menciona en el Corán, ellos lo
interpretan de una manera que contradice a los ahâdîz correctos (al
sahîh) que claramente mencionan que la luna se partió en
dos.
6. Los
ahâdîz que hacen referencia al principio de la creación; los atributos de
los ángeles y genios; el Paraíso y el Infierno, y que ambos fueron creados; y
que la piedra negra (de la Ka‘bah) proviene del
Paraíso.
7. Las
particularidades del Profeta
, que Al
Suiûti compiló en su libro Al Jasâ'is al Kubra,
como su ingreso al Paraíso, la visión de sus moradores, lo que Allah tiene
reservado para Sus siervos piadosos, el ingreso al Islam de su qarîn (el
genio que nos acompaña toda la vida y que nos susurra hacer el mal, y que el
genio del Profeta abrazó el Islam y no le susurraba sino el
bien).
8. La afirmación
terminante de los diez a quienes se les albrició con el Paraíso (al
‘asharah al mubashshira bil yannah) que indudablemente se contarán
entre los moradores del Paraíso.
9. La fe en el
interrogatorio de los ángeles Munkar y Nakîr en la
tumba.
10. La fe en el
tormento de la tumba.
11. La fe en la
estrechez (que sufrirán los incrédulos) en la tumba.
12. La fe en la
balanza divina, la cual posee dos platos (donde se pesarán las obras de las
personas) en el Día de Resurrección.
13. La fe en Al
Sirât (un puente que cruza el Infierno).
14. La fe
en el estanque del Profeta
(que será
dispuesto el Día del Juicio), y que todo aquel que beba de él nunca volverá a
tener sed.
15. La fe
en que setenta mil de la nación del Profeta
ingresarán en el
Paraíso sin ser juzgados.
16. La fe en todo
lo que se ha narrado en los ahâdîz al sahîh acerca de la
Resurrección, la Congregación y Dispersión (que tendrán lugar el Día del Juicio)
que no están mencionados en el Corán.
17. La fe en el
designio y decreto divino (al qadâ' ual qadar), sea bueno o malo,
y que Allah ha predestinado para cada persona si él será feliz o infeliz (si
merecerá ir al Paraíso o al Infierno), su sustento y cuánto tiempo él
vivirá.
18. La fe en que el
cálamo ha escrito todas las cosas.
19. La fe en que
aquellos musulmanes que cometieron pecados mayores no permanecerán eternamente
en el Infierno.
20. La fe en que
los espíritus de los mártires (shuhadâ') se encuentran en el
interior de pájaros verdes en el Paraíso.
21. La fe que Allah
ha vedado a la tierra descomponer los cuerpos de los
Profetas.
22. La fe
en que Allah dispuso ángeles que transitan permanentemente para transmitir al
Profeta
las salutaciones
(salam) de su nación.
23. La fe en todas
las señales que indican la proximidad de la Hora del Juicio, como la venida del
Mahdi, el descenso de Jesús, la aparición del Dayyâl,
etc.
No todas las
pruebas de estas creencias están mencionadas solamente en los ahâdîz al
âhâd; algunas de ellas también están mencionadas en los ahâdîz al
mutauâtir. Pero como estas personas no tienen conocimiento de la
sunnah no pueden distinguir entre los mutauâtir y los ahâdîz al
âhâd rechazan todos, o la mayoría de estas creencias. Por otra parte, los
ahâdîz sobre de la aparición del Dayyâl, la venida del
Mahdi y el descenso de Jesús hijo de María están mencionados en los
ahâdîz al mutauâtir como los sabios del hadîz lo explicaron
claramente.
Lo que es peor aún,
es que ellos niegan las creencias que se narran en los ahâdîz al
mutauâtir e incluso que se narran en el Corán, pensando que las pruebas de
estos textos no son terminantes como lo expresamos arriba. Nosotros ya nos hemos
referido a la opinión del Sheij Shaltût. Por ello algunos no creen
que las personas verán a su Señor en el Día de la Resurrección, aunque el Corán
lo expresa muy claramente: [En ese día habrá
rostros resplandecientes. Contemplando a su Señor] (75:22-23). Y los
ahâdîz que lo mencionan también tienen el grado de al
mutauâtir.
Cómo se considera a
aquellos que niegan lo que los ahâdîz al âhâd
afirman
Al Safârîni narró que Ishâq Râhauaih consideró que quienes rechazan los ahâdîz al âhâd son incrédulos. La opinión más correcta es que ellos no son incrédulos. Pareciera que los consideró incrédulos observando a los ahâdîz que se deben aceptar unánimemente por la nación y que el consenso de los sabios los consideró sahîh.
Nosotros decimos
que ellos no son incrédulos, pero quien rechace los ahâdîz sahîh del
Mensajero
y no los utiliza
para fundamentar temas relacionados con la ‘aqîdah está claramente
equivocado, y se teme que se descarríen debido a su rechazo de estos
ahâdîz, y Allah pudiere enviarles desgracias y desviarlos
definitivamente, dice el Altísimo: [Y que aquellos que
desobedezcan las órdenes del Mensajero de Allah [y rechacen su Mensaje] estén
precavidos, no sea que les sobrevenga una desgracia o les azote un severo
castigo] (24:63)
En este estudio
nosotros estamos ratificando lo que se declara en el Corán y la Sunnah.
Por lo tanto debemos examinar la ‘aqîdah según la metodología del Corán y
la Sunnah, y no dejar de lado esta metodología, pues a través de ella se
vivificó los corazones de las primeras generaciones de esta
nación.
Ésta es la única
forma que el resto de la nación se mantenga recta. El Imâm Mâlik, que era
el Imâm y sabio de Al Madînah, dijo: “Las últimas generaciones de
esta nación no se mantendrán rectas sino a través de lo que dio rectitud a sus
primeras generaciones”.
Ya hemos observado
cómo la metodología del Corán difiere de la de la filosofía en la forma en que
trata y confirma temas de la religión y de la fe. Esta discrepancia significa
que nosotros debemos seguir la metodología del Corán y no otra.
Algunos de quienes
se autodenominan musulmanes dicen: ¿Cómo podemos exponer el Corán a aquellos que
no creen en Allah? Mejor nos dirigirnos a las personas en la actualidad con la
lógica de las ciencias moderna y a través de evidencias racionales, entonces si
les convence el Islam, les hablamos a través de lo que dice el
Corán.
Nosotros les
preguntamos a estas personas: ¿Por Allah, cómo es que Él le ordenó a Su
Mensajero que advirtiera a través del Corán a los incrédulos que desmentían a
Allah, al Corán y al Mensajero? Dice: [Me ha sido revelado
este Corán para advertirles con él, a vosotros y a quienes [también] alcance [el
Mensaje]] (6:19) ¿Cómo Él le
ordenó que le recitara el Corán a ellos? ¿Acaso él no se lo recitó a esos
obstinados, y ello les conmovía y hacía temblar sus
corazones?
¿Qué efecto
produjeron las aleyas del Corán en Umaiiah bin Jalaf, Al Ualîd bin
‘Utbah, y otros, a pesar de su gran incredulidad y
enemistad?
La respuesta a
estas personas es que los árabes escuchaban las aleyas que se les recitaba y
penetraba lo más profundo de su corazón porque eran árabes que entendían mejor
los significados de las aleyas, y no había ninguna barrera entre ellos y el
significado de las mismas.
En cambio en la
actualidad existen barreras entre las personas y el Sagrado Corán, algunos están
relacionados con el idioma y otros tienen que ver con las dudas que colman las
mentes de la personas y se han vuelto virtualmente hechos incuestionables.
Por lo tanto, los
que saben el Corán deben ocuparse de explicar sus significados en un nivel
comprensible para todos. Ellos tienen que lograr poner a las personas en
contacto con el Corán y al Corán con las personas, explicarles sus significados,
y renovar los significados de este Libro en sus corazones, para que otra vez
puedan apreciarlo y sentirlo… y que sus significados alcancen también a quienes
no creen y quienes niegan esta manera de hacerlo llegar.
Nosotros ya hemos
explicado que el Corán contiene evidencias que se dirigen a la mente y aplaca la
sed del corazón; no se trata meramente de historias.
Una prédica dudosa:
La manera correcta
es explicar la metodología que Allah nos ha enviado para establecer la fe en
nuestras almas, para ponerlo en práctica, difundirlo, educar a los demás y
comprenderlo.
Los enemigos de
Allah y aquellos de esta nación que han sido engañados intentan transformar esta
metodología, recurriendo a la difusión del acercamiento con las demás
religiones, realizando congresos y seminarios con este
propósito.
Esos musulmanes que
asisten a estas conferencias cometen un grave error, porque ponen al Islam como
objeto de análisis al mismo nivel que el judaísmo y
cristianismo.
Nosotros podemos
decir que estas personas tenían una excusa si ellos asistieron y dijeron lo que
el Corán dice: [Di: ¡Oh, Gente del
Libro! Convengamos en una creencia común a nosotros y vosotros: No adoraremos
sino a Allah, no Le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros
como divinidad fuera de Allah. Y si no aceptan decid: Sed testigos de nuestro
sometimiento a Allah] (3:64)
Ellos deben
explicar la falsedad de sus creencias de buena manera, y explicarles la
Verdadera religión, estableciendo así una prueba contra ellos, y no pretender su
amistad, y hacer cumplidos a sus creencias falsas y aceptarlos con los brazos
abiertos.
Aquellos que
confunden al Islam con otras religiones, ideologías y filosofías, cometen un
error al pensar que están logrando un acuerdo con lo mencionado en el Corán y
las creencias de esas personas, encontrando un camino intermedio de unión entre
el Islam y las otras religiones. Su posición es errónea y se han descarriado en
su metodología. El Islam es la religión de Allah que organiza la vida y los
seres vivos. No necesita ser confirmado por nadie más; pues otras creencias
contienen parte de la verdad y falsedad, pero Islam es completamente Verdad y
beneficioso para la humanidad, y nuestra misión es hacer prevalecer el Libro de
nuestro Señor y Su religión distinguiéndonos de las demás creencias falsas:
[La guía se ha
diferenciado del desvío] (2:256) -para que
las personas puedan acudir a él y encontrarlo puro sin ningún tipo de
contaminación.
Allah ha
reprobado a este tipo de personas que Intentan entremezclar el Islam con otras
creencias pretendiendo acordar un camino intermedio. Él nos explica que éste era
el accionar de los hipócritas: [Cuando se les dice:
Venid a lo que Allah ha revelado, y al Mensajero, ves que los hipócritas se
apartan de ti con desdén. ¿Qué será de ellos cuando les aflija una desgracia por
lo que han cometido y vengan a ti jurando por Allah: Sólo pretendíamos hacer el
bien y llegar a un acuerdo] (4:61-62)
LA FE EN ALLAH
El primer principio
de la ‘aqîdah es creer en Allah. Éste es el principio más importante de
la fe y la obras, alrededor del cual gira todo el Islam, es el corazón del
Corán. Nosotros no estaríamos exagerando si dijésemos que todo el Corán hace
referencia a este principio, porque el Corán menciona directamente a Allah, de
Su Ser, de sus sublimes nombres y atributos y de Sus acciones, como en âiah
al kursii (la aleya del Trono) y sura Al Ijlâs.
Convoca a la
humanidad a rendirle culto a Él solamente, sin asociarle copartícipes, y a dejar
de adorar falsas divinidades. Todo esto nos hace saber acerca de Allah,
evidenciándonos que Él es Quien tiene derecho a ser adorado y que no se debe
rendir culto a nadie más.
Nos ordena que Le
obedezcamos y nos prohíbe que Le desobedezcamos, y esto es un de las
obligaciones que requiere la fe.
Nos informa sobre
las personas de fe y cómo los ennobleció en este mundo, y cómo los afirma, por
haber creído, en la otra vida, ésta es la recompensa de las personas que creen
en Allah.
Nos informa acerca
de los incrédulos enemigos de Allah: cómo Él los humilló en este mundo, y lo en
que Él hará con ellos en la otra vida en la morada de castigo. Éste es el
castigo haber rechazado la fe.
Todo el Corán hace
referencia a la fe en Allah. Esto explica por qué nosotros encontramos que Allah
está mencionado en el Corán, por uno u otro de Sus nombres y atributos, unas
diez mil sesenta y dos veces en todo el Corán, Él es mencionado aproximadamente
veinte veces en término medio por página.
Nosotros podemos
decir que la fe en Allah, respecto a todos los otros principios y sus
ramificaciones, se asemejan a la raíz de un árbol, a su tronco y ramas. Es la
base de todos los otros principios donde se fundamenta la religión. Cuanto más
compromiso tiene una persona con la fe en Allah, más estará progresando en el
Islam.
Los cuestionamientos sobre la fe
en Allah hacen que el investigador deba examinar y discutir los siguientes
puntos:
Primero: Las
evidencias que indican la existencia de Allah, y la refutación a los argumentos
capciosos que niegan Su existencia.
Segundo: El
conocimiento sobre la existencia de Allah, y ello se expone en el Corán de dos
distintas maneras:
1. Exponiendo las
maravillas de la creación, que indican la Omnipotencia de Allah y la perfección
de Su creación.
2. El estudio de
las aleyas Coránicas que hablan sobre Allah, Su ser, Sus Nombres, Sus atributos
y Sus acciones.
Tercero: Afirmar
que Allah es el Único que debe ser adorado, sin copartícipe alguno, y desechar
todo lo que se adora en vez de Él.
Cuarto: Observar la historia de la fe en Allah y debe examinar lo que se ha dicho sobre este tema.