La vida y autosuficiencia de Allah 

 

Allah está vivo y Su vida es eterna:

 

(Él es el Viviente, no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Él.) (40:65)

 

Su vida es diferente a la de los seres creados. Todo ha de morir y abandonar la existencia, excepto Allah :

(Todo cuanto existe en la Tierra perecerá, y sólo el majestuoso y noble rostro de tu Señor perdurará por siempre.) (55:26-27)

 

En Sahîh Al Bujâri se registra de Ibn ‘Abbâs que el Profeta  solía decir: "Me refugio en Tu Gloria, no hay divinidad excepto Tú, que no mueres, siendo que los seres humanos y los genios mueren. (A'ûdhu bi ‘izzatika alladhi la ilâha illa anta, alladhi la iamût ua al yinn ua al ins iamûtûn)." [1]

 

Es por ello que se debe encomendar y depositar la confianza sólo en Él:

 

(Encomiéndate al Viviente Inmortal, y glorifícale. Él está bien informado.) (25:58)

 

Él es Autosuficiente, y sustenta a toda la existencia. Todo ser creado se encuentra en necesidad de Él:

 

(Y entre sus Signos está que el cielo y la Tierra se sostengan por Su voluntad.) (30:25)

 

La perfección de Su Vida y Su autosuficiencia 

 

Uno de los aspectos de la perfección de Su Vida y autosuficiencia es que no duerme:

 

(¡Allah! No existe divinidad alguna excepto Él, Viviente, Autosuficiente, no lo toma somnolencia ni sueño. Suyo es cuanto hay en los cielos y la tierra.) (2:255)

 

La somnolencia es producto del cansancio, y antecede al sueño. La somnolencia y el sueño son limitaciones, y el Creador está libre de toda limitación. En Sahîh Muslim se registra de Abû Mûsâ  que el Mensajero de Allah en cierta ocasión dijo cinco cosas: “Allah no duerme y no corresponde que lo hiciere. Él sube y baja la balanza. Las obras realizadas durante la noche le son elevadas antes de que comience el día, y las obras realizadas durante el día le son elevadas antes de que comience la noche." [2]

 

Glorificar a Allah mencionando Su Vida y Autosuficiencia

 

El Mensajero de Allah alababa a su Señor mencionando estos dos atributos. Fue narrado que Ibn ‘Abbâs dijo: “cuando el Profeta se levantaba para orar durante la noche solía decir: “¡Oh Allah! Para Ti es la alabanza, Tú eres la luz de los cielos y la tierra y lo que en ellos existe. Para Ti es la alabanza, Tú eres el Sustentador de los cielos y la tierra y lo que en ellos existe. Para Ti es la alabanza, Tú eres el Señor de los cielos y la tierra y lo que en ellos existe. Para Ti es la alabanza, Tuya es la soberanía de los cielos y la tierra y lo que en ellos existe. (allahumma lakal hamdu anta nûrus samâuâti ual ardi ua man fîhinna ua lakal hamdu anta qaiimus samâuâti ual ardi ua man fîhinna ua lakal hamdu anta rabbus samâuâti ual ardi ua man fîhinna ua lakal hamdu laka mulkus samâuâti ual ardi ua man fîhinna)." [3]



[1] Narrado por al Bujâri, 13/368, no. 7383

[2] Narrado por Muslim, 1/162, no. 179

[3] Narrado por al Bujâri, 3/3, no. 1120; Muslim, 1/532, no. 799.