Ella no cuenta chismes sobre
ellas
La musulmana
cautelosa no se permite sumirse en el chismorreo o participar en reuniones donde
tiene lugar el chismorreo. Ella contiene su lengua, absteniéndose en general de
chismorrear, y evita calumniar a sus amigas y hermanas en particular. Ella
considera como obligación evitar que las reuniones no desciendan al nivel del
chismorreo barato, ya que el chismorreo está claramente definido como harâm según las palabras del Corán:
[No os espiéis,
ni habléis mal del ausente, pues ello es tan repulsivo como comer la carne de un
hermano muerto ¿Acaso alguno de vosotros desearía hacerlo? Por supuesto que os
repugnaría. Y temed a Allah; ciertamente Allah es Indulgente,
Misericordioso.]
(49:12)
La musulmana
siempre se abstiene de consentir cualquier conversación que pudiera llevar al
chisme. Por su comprensión del Islam, ella sabe que es la lengua la que puede
conducir a su propietario al Infierno, como fue manifestado en el Hadîz en que el
Profeta agarrándose de la lengua
advirtió a Mu‘âdh Ibn Yabal, y le
dijo:
"Abstente de esto". Mu‘âdh dijo: "¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Acaso seremos
responsables de lo que decimos?". El Profeta
dijo: "La gente será
arrojada al Infierno sobre sus rostros (o sobre sus narices, según otro relato)
por lo que cosecharon sus lenguas".40
El chismorreo
es una característica maligna, impropia de la mujer musulmana guiada por el
Islam. Tal mujer rechaza ser de dos rostros, hipócrita o inestable,
chismorreando sobre sus amigas y hermanas en su ausencia, para luego, cuando las encuentra,
sonreírles afectuosamente y hacer una exhibición de amistad. Ella sabe que esta
inestabilidad es harâm según el
Islam basado en la rectitud, honestidad, y franqueza. Estas buenas cualidades
surgen naturalmente en los hombres y las mujeres creyentes, porque el Islam les
ha hecho despreciar la incoherencia, la inestabilidad, y la hipocresía. Estas
últimas características son consideradas tan detestables por el Islam que quien
las posee es descrito como persona de dos caras, y quienes sean así, hombres y
mujeres por igual, estarán entre la peor gente a la vista de Allah , según las palabras del Profeta
:
"Encontraréis entre la
peor gente ante Allah el Día del Juicio al que
tiene dos rostros, y se aproxima a cierta gente de una forma y a otra gente de
otra forma".41
La fiel
musulmana es directa y consecuente, y nunca tendrá dos rostros. Ella siempre
estará radiante y alegre, y tratará a toda la gente de la misma noble manera.
Jamás olvida que la mujer de dos rostros es una hipócrita, que el Islam y la
hipocresía no van juntos, y que la mujer hipócrita estará en el más bajo nivel
del Infierno.