Guía a los demás a realizar
acciones correctas
La musulmana
cuya alma fue purificada por el Islam y depurada de las manchas del egoísmo ama
guiar a otras personas hacia acciones correctas, para que la bondad salga a la
luz y la gente se beneficie de ella. Para ella es como si hubiera realizado la
buena acción, porque sabe que quien guía a otras personas hacia los actos de
rectitud será recompensada como quien los hace, tal como dijo el
Profeta:
"Quien guíe a otros a hacer el bien, tendrá una recompensa igual que la
de quien hace el bien".[1]
La musulmana
es la que menos se preocupa en buscar el bien para sí misma o hacer alarde ante
otros del bien que hace, actitud propia de las mujeres egoístas que buscan hacer
ostentación. A la musulmana que guía a otros a hacer el bien le es suficiente
saber que será recompensada por Allah
bajo toda circunstancia. Y para la
verdadera musulmana, acumular recompensas de Allah es más importante que la fama
y la buena reputación. En ese sentido, la bondad se difunde en la comunidad y
cada persona tendrá la oportunidad de hacer todo aquello en lo que Allah lo
asista.
¡Cuántos de
estos nocivos desórdenes psicológicos están impidiendo que el bien se difunda en
la sociedad! Porque las personas que están sufriéndolos esperan emprender buenas
obras excluyendo a los otros pero las circunstancias les impiden hacerlo. Por
eso, la bondad y los beneficios permanecen cerrados esperando la oportunidad
propicia que nunca llega. La verdadera musulmana que busca la complacencia de
Allah y quiere ganar Su recompensa está libre de tales
desórdenes. La verdadera musulmana guía a la gente a realizar buenos actos tan
pronto como es consciente de una oportunidad, y así gana una recompensa de Allah
igual a la
recompensa de quien hizo el propio buen acto.