Ella da consejo sincero
La
verdadera musulmana no sólo se esfuerza para librarse de las características
negativas, sino que también procura ofrecer su consejo sincero a toda mujer con
la que entra en contacto y que se ha desviado de la guía de Allah
; ¡Y cuántas
mujeres hay, que se han perjudicado a sí mismas y están en gran necesidad de que
alguien les ofrezca un consejo sincero y las guíe de vuelta al sendero recto que
Allah ha prescrito para que todos lo sigamos!
Para la
musulmana, brindar un consejo sincero no es sólo una cuestión de contribuir
voluntariamente para hacer el bien por generosidad, es también un deber
prescrito por el Islam, tal lo como dijo el Profeta
:
"La religión es sinceridad (o consejo sincero)". Los Sahâbah le preguntaron: "¿A
quién?" Él dijo: "A Allah, a Su Libro, a Su Mensajero, a los líderes de los
musulmanes y al resto de la gente ".[1]
Cuando los Sahâbah juraron fidelidad (bai‘ah) al Profeta
, prometieron
observar el salâh y el zakâh, y ser sinceros con todo
musulmán como está demostrado en la declaración de Yarîr Ibn ‘Abdullah
:
"Juré fidelidad al
Profeta con la promesa de que establecería la
oración regularmente, pagaría el zakâh y sería sincero con todo
musulmán".[2]
¡Cuán brillantemente el
Profeta expresó el significado de nasîhah, cuando dijo: "La
religión es sinceridad (o consejo sincero)"! Él resumió la religión en su
totalidad con una sola palabra: "nasîhah", señalando a todo
musulmán el valor de la sinceridad y el consejo sincero, y el gran impacto que
el consejo sincero tiene sobre la vida de los individuos, las familias y las
sociedades. Cuando se propaga la sinceridad entre las personas, son guiadas al
sendero recto, pero si la sinceridad les es negada, se extraviarán fuera del
camino.
Por lo tanto,
la nasîhah fue una de las cuestiones más importantes que
los musulmanes prometieron observar cuando juraron fidelidad al Profeta
; viene luego del salâh y del zakâh, como hemos visto en el Hadîz de Yarîr Ibn ‘Abdullah
antes mencionado.
El hecho de que
el consejo sincero esté mencionado en conexión con el salâh y el zakâh en el juramento de
fidelidad dado por el gran Sahâbi Yarîr Ibn ‘Abdullah al Profeta
es una señal de su importancia en el esquema islámico de
prioridades, y en decidir el destino de una persona en la vida futura.
Constituye, en consecuencia, una cualidad básica de la verdadera musulmana preocupada por su destino el
Día del Juicio.
En el
Islam, la responsabilidad es una obligación general que se aplica tanto a
hombres como a mujeres. Cada persona tiene responsabilidades dentro de su propia
esfera social, como explicó el Profeta
:
"Cada uno de vosotros es un pastor y cada uno es responsable de su rebaño. El líder es un pastor y es responsable de su rebaño; un hombre es el pastor de su familia, y es responsable de su rebaño; una mujer es la pastora en la casa de su esposo, y es responsable de su rebaño; un siervo es el pastor de la riqueza de su amo, y es responsable de la misma. Cada uno de vosotros es un pastor, y es responsable de su rebaño".[3]
Si comprendemos esto,
nos percataremos de que la responsabilidad de la mujer incluye brindar consejo
sincero a todos los que la rodean que se puedan beneficiar del
mismo.