Es veraz
La musulmana es veraz con todo el mundo porque ha absorbido las enseñanzas del Islam que alientan la veracidad y la consideran la principal de las virtudes, mientras que la falsedad está prohibida y considerada la fuente de todos los males y actos repudiables.
La musulmana
cree que la veracidad naturalmente la lleva a la bondad, y que quien la
practique será admitida en el Paraíso, mientras que la falsedad conduce a la
iniquidad, y que quien la practique será enviada al Infierno. El
Profeta
dijo:
"La veracidad lleva a la piedad (birr), y la piedad
lleva a su vez al Paraíso. Si un hombre siempre dice la verdad es registrado
ante Allah
como un
sincero amante de la verdad (siddiq). La falsedad lleva a la iniquidad, y la iniquidad
lleva al Infierno. Si un hombre siempre dice falsedades es registrado ante Allah
como un mentiroso".[1]
Por ende, la
musulmana se preocupa en ser una sincera amante de la verdad (siddîqah) al esforzarse en ser auténtica en todas
sus palabras y actos. Ésta es la sublime condición alcanzada solamente a través
del temor de Dios. La musulmana, por medio de su veracidad, pureza de corazón, y
virtud, estará registrada ante la vista de Allah
como
una honrada amante de la verdad.